Llegan las épocas de cambio y nos entra el miedo.
Miedo porque todo lo que conocíamos resulta ser completamente diferente. Ha llegado la hora de enterarse cómo funcionan las cosas. Sin tapujos, sin medias verdades. Tu vida y personalidad empiezan a perfilarse.
La gente viene y va. Tu ciudad deja de parecer tuya.
Y entre todo ese caos, entre todo ese ruido... tú.
Y entre todo ese caos, entre todo ese ruido... tú.
Las niñas ya no quieren ser princesas y a los niños les da por perseguir el mar dentro de un vaso de ginebra, pongamos que hablo de Madrid.