miércoles, 10 de abril de 2013

Un impulso vital

¿Sabes lo que pasa?
Que de repente plas, pum, chas, zasca. El mundo se tambalea. Y tú... y tú sigues teniendo miedo de querer quitarte la piel a tiras. En realidad sabes que ya es demasiado tarde para eso.
Tal y como habías imaginado, volverás con la maleta muy muy llena. ¿Renovada? Desde luego. 
Entonces, dime, ¿a qué le tienes tanto miedo?
Sabes que el miedo te para.
No haces nada.
Quieta.
Tan solo te dejas llevar por lo que no pueda hacerte daño.
Para luego replantearte lo mismo de siempre y acabar sintiéndote estúpida. Te pones trabas. Aquí no avanza quien no quiere.



Pum.