La cuenta atrás se ha disparado. Está llegando la hora. Ya no van a servir más las excusas de siempre. Mis ganas de renovarme. Por fuera, por dentro. Un viaje que, sin duda, marcará un antes y un después. Mi miedo. Mi miedo por lo que dejo atrás. Mucho vivido, pero al mismo tiempo tanto por vivir... Morriña, no me lo estropees. No me hagas volver con las maletas vacías, muy llenas al mismo tiempo, seguro.
Mi ciudad me asfixia, pero no por mucho más. Las mismas caras. Las mismas historias. Lo mismo. ¿Lo mismo? Mentira. Ganas de volver, retroceder... sin pensarlo. Pensando en frío, ningunas. Las puertas que cerré, las muchas que se abrieron. Me encantan los balances, pero la misma canción sigue sonando. Y, a la vez, todo está en continuo cambio. Todo cambia, excepto eso.