Las horas sin dormir. Las cosas por decir. Las dichas. Los viajes en tren. El regreso de aquel julio. El aire acondicionado. Tardes de otoño. Tardes de invierno, primavera, verano... Y el otoño otra vez. Los lunares. Las tartas de chocolate. Mis miedos, mis tropiezos. Un mes de marzo extrañamente extraño. Aquel frío y triste mes de enero. La llanura interior. Amarillo, verde, azul. Las dos de la mañana, las tres... pero nunca las cuatro. El agua caliente. Bicicletas. Paloma. París. No contigo, conmigo. Los números pares que empiezan por o. Los impares que empiezan por t. Sordas. Sonoras. Pero ambas bilabiales. El cambio climático y sus huracanes. Animalillos vestidos de traje que viajan a Cádiz. Otros que viven en charcas, peceras. Amarillo, naranja. Murallas. No me gustan. A ti menos. Buhardillas. Volvemos a otoño. El principio del fin.
Todo ello pasado por el filtro del tiempo.
¿Por cuántos habrá pasado todo esto? Muchos, sin duda. Fue necesario. Ya no duele.
Tan sólo seis lunas llenas más. Eso dicen.
Y... c'est fini.
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